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Por Juan Mascaró 

Con el régimen actual, el INCAA se autofinancia a partir de dos herramientas clave: un impuesto del 10% a las entradas de cine y un impuesto a los servicios de comunicación audiovisual que obliga a los licenciatarios de señales públicas al pago del 0,5% de sus ingresos publicitarios y representa el 60% de los ingresos del instituto. Cuando desde el gobierno se dice que hay “sobreactuación” por hablar de desfinanciamiento del cine, o se argumenta que “se está hablando de algo que todavía no pasó”, se hace necesario responder con esta información.

El decreto que anticipa las intenciones del gobierno

El Decreto 267/2015 del 29/12/2015, uno de los primeros del gobierno de Macri, se refiere al ENTE NACIONAL DE COMUNICACIONES, y establece algunas modificación de las leyes 26.522 y 27.078, con la manifiesta intención de eximir del pago del canon a empresas de radiodifusión, a partir de su re categorización como “Servicios de TIC”. El decreto sustituye el artículo 6° de la Ley 27.078, redefiniendo a los Servicios de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (Servicios de TIC) como “aquellos que tienen por objeto transportar y distribuir señales o datos, como voz, texto, video e imágenes, facilitados o solicitados por los terceros usuarios, a través de redes de telecomunicaciones”.

Por supuesto, como no es legal que un decreto modifique una ley vinculada al pago de impuestos o cánones, el último articulo (Art. 21.) establece que: “Hasta tanto se sancione una ley que unifique el régimen de gravámenes establecido por las Leyes 26.522 y 27.078, a los titulares de registros de servicios de Radiodifusión (…) continuará siéndoles aplicable exclusivamente el régimen de gravámenes previsto por la Ley Nº 26.522”.


“Se debería permitir que la demanda del consumidor y las fuerzas del mercado impulsen la innovación y el crecimiento futuros en el panorama audiovisual”


 La “nueva” ley de comunicaciónes

Esta “una ley que unifique el régimen de gravámenes” (ley de convergencia) es la que se está cocinando entre gallos y medianoche, con asesoría de empresas privadas y sin consulta al campo de la producción cinematográfica, en el ENACOM (ex AFSCA). Lo único difundido hasta ahora por el ENACOM, a través de la coordinadora de la Comisión Redactora, Silvana Giudici (a su vez directora del Ente Nacional de Comunicaciones, diputada de la UCR, ex-legisladora del PRO, y tesorera de Fundación SUMA involucrada en la investigación del origen de los fondos robados de la casa de la vicepresidente Michetti), presentó los “17 principios” que regirán la futura legislación. Ninguna mención hay allí a los cánones que integran el fondo de fomento del INCAA. Son principios que establecen parámetros generales como “garantizar el pleno ejercicio de la libertad de expresión y el acceso a la información promoviendo la pluralidad y diversidad de voces”, o “promoverse y protegerse los derechos de los niños, niñas y adolescentes”, elementos que no puede desconocer ninguna ley de medios en el mundo.

Recordemos aquí la denuncia del diputado por Buenos Aires, Julio Raffo, autor de la ley de cine, frente al micrófono de la masiva movilización frente al INCAA en defensa del cine nacional el 17/4/17: “sólo pudo verla un puñado de empresarios, no nos muestran los borradores”.

Finalmente, esta semana se logró presionar desde el consejo asesor del INCAA para que Ralph Haiek (vicepresidente a cargo luego de la expulsión de Alejandro Cacetta), y otras autoridades del instituto aceptaran, entre otros puntos “Facilitar un espacio de participación entre las autoridades del ENACOM y los representantes de la comunidad audiovisual, en el marco de la redacción de la ley de Convergencia”. Veremos que encontramos cuando se abra la caja.

Hollywood definiendo la protección al cine nacional

Una de las empresas convocadas para asesorar en la confección de la ley fue la Motion Picture (MPAA), integrada por los seis mayores estudios de Hollywood: Walt Disney Pictures (The Walt Disney Company), Sony Pictures, Paramount Pictures (Viacom, que compró DreamWorks en febrero de 2006), 20th Century Fox (News Corporation), Universal Studios (NBC Universal), y Warner Bros. (Time Warner), que recomienda: “No creemos que las cuotas de contenido local obligatorio sean útiles para el desarrollo del mercado, ya sea que se apliquen a cines, televisión de pago o plataformas en línea” o “Se debería permitir que la demanda del consumidor y las fuerzas del mercado impulsen la innovación y el crecimiento futuros en el panorama audiovisual”. En síntesis, libre mercado y baja de impuestos.

 Privados definiendo lo público

Otro antecedente es el llamado Documento de Trabajo Nº 123 presentado por FIEL (Fundación de  Investigaciones Económicas Latinoamericanas) en agosto de 2015 al gobierno como parte del “Plan Para Reformular el Sistema Tributario Argentino”. Allí, en la página 44, sugiere “eliminar varios impuestos de bajo potencial recaudatorio y que, en algunos casos, financian fondos con asignación presupuestaria específica”. Uno de ellos es “El impuesto de 10% a las entradas de cines y videogramas grabados cuya derogación aumentaría la recaudación de IVA porque se pueden tomar como pago a cuenta de este impuesto.”

Sí, pero No

Ante la circulación de esta información el año pasado, la comunidad cinematográfica salió a pedir explicaciones y el gobierno desmintió sus intenciones, como la hace ahora frente a la evidencia de sus intenciones respecto del Fondo de Fomento y su operación mediática para quitar al presidente del INCAA.

Las diferencias que desde el sector documentalista hemos tenido con la gestión de Cacetta y con el nuevo plan de fomento, no deberían interferir para que citemos las diferencias que se establecieron entre Cacetta y los “consejos” de FIEL y la MPAA.

El 2 de noviembre de 2016, Alejandro Cacetta, entonces presidente del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales se presentó ante la Comisión para la elaboración del proyecto de la denominada “Ley de convergencia”. La reunión fue parte de una serie de encuentros entre el organismo con distintos referentes de la comunicación. La cita fue en la sede de ENACOM, en la calle México 571, y duró una hora y media. También estuvieron presentes Diego Boris, director del Instituto Nacional de la Música (INAMU) y Marcelo Allasino, director del Instituto Nacional del Teatro (INT).

En un documento publicado con la transcripción taquigráfica de lo que sucedió esa tarde, se consigna que el debate acerca de la financiación de los tres organismos presentes avanzó, especialmente en relación al porcentaje correspondiente al INAMU, sensiblemente menor al resto. “Aparece como uno de los sectores más postergados (…) Pero tampoco podemos desfinanciar al Instituto Nacional del Teatro ni al INCAA, y también dependen de nuestra misma recaudación otros organismos como la Defensoría del Público. Entonces ahí estamos en un complejo escenario donde tenemos que tener cuidado porque cada punto que corramos de un lado para el otro significa un colectivo que tal vez se queda sin fomento o sin producción”.

Fue entonces cuando Cacetta remarcó la necesidad de que en la nueva ley el sistema de gravámenes se extienda a otros sectores: “Concretamente, creo que tenemos que agrandar la base, porque si no, es imposible; es estar discutiendo sobre la misma participación y es una manta corta: si se agrega un punto en un lado, se lo sacan a otro. Por otro lado, es incrementar la base pero no caprichosamente. (…) La idea y el origen de la ley de la década del 50 era financiarse a través de las entradas de cine porque ahí se veía el cine; después empezó a plantearse gravar la televisión, porque ahí se veía el cine. Hoy estamos hablando de artes audiovisuales en general, y donde se están viendo es en las nuevas tecnologías. (…) El tema de las cuotas, puntualmente en el caso de Netflix, me parece que es un tema técnico a tener en cuenta, hay que ver lo que está pasando en Europa, y tenemos que analizar para colaborar con los que están trabajando”

La intensión de Cacetta era entonces ampliar la recaudación, aunque más no fuera para repartirla entre las grandes productoras nacionales través del INCAA (como cualquier lector atento puede inferir luego de hojear el nuevo plan de fomento http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/270000-274999/270471/anexo1-res1-17.pdf ).

Pero curiosamente (o no tanto) en la misma jornada intervino, en contra de lo dicho por su presidente, intervino Ralph Haiek, el vicepresidente (hoy al mando) del INCAA: “Sra. Coordinadora (Giudici).- Nos encantaría que sumen. Sr. Haiek.- Si cada país de Latinoamérica le pone cuotas a Netflix, es complejo

Es lo único que dijo Haiek en la hora y media de reunión. ¿Quién es Ralph Haiek, el hombre señalado como quien organizó, desde adentro, la partida de Cacetta? Haiek ingresó al INCAA en enero de 2016, productor de Paramount Pictures y creó MuchMusic Latinoamérica en 1992. En la división de Televisión Paga (hoy Turner Broadcasting Systems) estuvo a cargo de las señales I.Sat, Space, Infinito, Retro, FashionTV, HTV y Playboy. Es uno de los más renombrados gerentes de TV Paga del continente  y también fue asesor de Fox para el lanzamiento de las plataformas on-demand en América Latina. Un perfil poco interesado en aumentar impuestos a sus propios mentores.

Otro hombre clave de la “renovación” en el INCAA luego de la expulsión de Caccetta es Nicolás Yocca, flamante gerente de administración, un cargo que suena burocrático pero que será central para el manejo del dinero en el organismo. Este flamante funcionario de Cambiemos viene de ser empleado de hierro de Héctor Magnetto en el Grupo Clarín en la Gerencia de Finanzas de Artear (1990-1994) y la Gerencia General de Radio Mitre (2000-2008), enemigos declarado de la Ley de Medios del 2010.

Aquí puede haber una explicación – un poco más convincente que la pretendida y sobreactuada moralina anticorrupción del gobierno – de la “caída en desgracia” de Cacetta.

Juan Mascaró es documentalista, miembro del Grupo Cine MalDito, integrado a DOCA (Documentalistas de Argentina). Licenciado en Comunicación Social, egresado de Montaje Cinematográfico en la ENERC-INCAA, realizador de Arriba los que luchan: Jorge Masetti y la batalla de la comunicación y Bazán Frías, de ladrón a Santo popular (realización colectiva de próximo estreno), ambos proyectos seleccionados para acceder al fondo de fomento a través de la vía Documental Digital del INCAA.

 

FUENTES:

Decreto 267/2015 – InfoLEG – Ministerio de Economía y Finanzas http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/255000-259999/257461/norma.htm

¿Quiénes asesoran al Gobierno para aplicar el ajuste al INCAA? Elizabeth Yang en La izquierda a diario http://www.laizquierdadiario.com/Quienes-asesoran-al-gobierno-para-aplicar-el-ajuste-al-INCAA

Comentarios para el gobierno de Argentina. Convergencia de medios y el segmento audiovisual. Motion Picture Association of America. Comisión para la ley de convergencia.

(FIEL) Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas “Documento de Trabajo Nº 123: El sistema tributario argentino. Análisis y evaluación de propuestas para reformarlo”, por Daniel Artana (coord.), Isidro Guardarucci, Pablo Lavigne, Jorge Puig, Nuria Susmel http://www.fiel.org/publicaciones/Documentos/DOC_TRAB_1440549015218.pdf

“ARGENTINA: El cine argentino abre otro frente de conflicto a Mauricio Macri” Diario El país (España) http://cultura.elpais.com/cultura/2017/04/17/actualidad/1492461247_465139.html

Documento: ¿Qué pensaba Alejandro Cacetta del fomento al cine argentino? En Cine Argentino.net http://www.cineargentino.net/2017/04/documento-que-pensaba-alejandro-cacetta-del-fomento-al-cine-argentino/  Y versión taquigráfica de la reunión file:///C:/Users/UNLu/Downloads/version-taquigrafica-INCAA.pdf

Nuevo plan de Fomento INCAA http://servicios.infoleg.gob.ar/infolegInternet/anexos/270000-274999/270471/anexo1-res1-17.pdf

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