Compartir

Por Lito Garay.

Primero fui a la panadería. Mal humor y descontento por la situación actual en varios clientes. Luego cuando iba un supermercado, vi a un “animalito indefenso”, como les llamo yo a esos pobres seres humanos que nacieron de una madre pero que tienen como techo y cama, la calle. Volví urgente a casa para buscar algo de comida pero cuando regrese, ya no estaba. Casi todos los bandeños seguramente lo han visto alguna vez: tiene el rostro como achinado y casi siempre esta con un dedo en la boca ( placer primario). Anda con chinelas rotas y come seguro de los tachos de basura. No sabría decir que edad podría tener ni que color tiene su voz porque nunca le vi emitir sonido alguno. Las veces que me paré para darle algo de comida o una ropa, la gente me miró con extrañeza. Al buscarlo, escuché la discusión de un diarero con tres  amigos o clientes. Todos coincidían en dos cosas: no les gustaba la situación actual y no querían que vuelva el gobierno anterior. Hasta que el diarero lanzo la puñalada: “…mejor estábamos con los militares”. Los matices entre ellos eran opacos: “…porque acabaron con el terrorismo“,”…porque yo estaba mejor y a mi no me hicieron nada“, etc. Lo de siempre. Lo que ya conocemos. Lo que demuestra también que ni la batalla cultural la hemos ganado. Terrible. Y mas terrible si lo dice gente pobre. Seguí  buscando al ser humano con ojos asustados, que deben estar así, abiertos de terror desde que nació, al ver a que mundo venia. Lo busqué por varias partes y al no encontrarlo volví a casa.
( Postales de una mañana de domingo en una Patria que cada dia duele mas).
Comentarios
Compartir
Artículo anteriorArbolito arbolito
Artículo siguienteOveja
subidadl
Webmaster // Revista Digital

1 Comentario

  1. escalofrio da cuando escucho “que vuelvan los militares”cuanta informacion y reflexion hace falta aun sobre esa terrible etapa y de las anteriores tambien…

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here