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The Republic of Amnesia - Art of Mark Bryan

Por Anita Bouzón Vittar

Calles nuevas, baches cubiertos, reparación en simultaneo, siete de cada diez asentamientos precarios situados cerca de un factor de riesgo, el basural de nuevo en un barrio pobre, más de medio millón de niños en situación de pobreza. Este es el panorama de Córdoba un mes antes de las legislativas. Las prioridades políticas parecen nunca cambiar: parchar lo visible y ¿discutir sobre lo invisible? Esta característica es extensible a todos los colores de partidos y a todas las instancias: nacionales, provinciales, municipales. Sin el toxico recurso de generalizar, hay unas pocas aristas que moldean este accionar y le permiten a la dirigencia política jugar un partido en el que siempre pierden los mismos: los invisibles.

1.

Somos una sociedad aferrada a la “grieta”, el problema es que, en la puja entre un lado y otro, todos los problemas más importantes parecen desvanecerse en el vacío cómodo que ofrece la idea de dos bandos tajantemente separados: la pobreza se esconde bajo la grieta de la que todos hablan y pocos se ocupan.

Cuando los datos del INDEC salieron a la luz indicando un 40,5 por ciento de pobres en la provincia, funcionarios de un lado y del otro discutieron las cifras e impulsaron que se comience a medir la pobreza desde la provincia. La Cippes (Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales), días más tarde arrojó que más de medio millón de niños son pobres, entre los cuales más de cien mil se encuentran en situación de indigencia.

La cifra se encuentra en un diez por ciento encima de la media nacional y es incluso más alta que las provincias más pobres del país, como Santiago del Estero y Corrientes, y en indigencia es la provincia con el numero más alto: 15%.

Es decir, mientras los funcionarios se pelean pasándose la responsabilidad de un lado a otro, detrás de las cifras hay 564 mil niños que no se alimentan correctamente en sus primeros años de vida, imposibilitando el correcto desarrollo del cerebro, provocando deficiencias en su salud, desnutrición, hambre y demás problemas relacionados. Niños que,  en el caso de llegar a la escuela no podrán insertarse educativamente, con capacidades de aprendizaje limitadas. Problemas de salud de todo tipo que demanden atención a la que no podrán acceder, ni mucho menos costear.

Niños excluidos totalmente del sistema, que no solo sufren de una exclusión material notoria, sino de una simbólica mucho más grande: mientras ellos sobreviven, la vida transcurre en una esfera que les es ajena. Ellos luchan, y nosotros discutimos de quien es la culpa. Esa es la verdadera grieta de la que debería-mos- ocuparnos.

 

2. Presupuesto

 

“La pobreza es responsabilidad de las políticas económicas del Gobierno nacional. La Provincia lo único que puede hacer es invertir más de 6.300 millones de pesos en planes sociales como contención social”, afirmó el Gobernador de Córdoba.

La cuestión, claro está, no es solo de presupuestos: lejos de afirmar si la falta de dinero es genuina, la política a nivel nacional busca constantemente reducir el gasto del fisco y en eso subyace la idea de recortar los subsidios sociales.

Todo se trata de prioridades, el Estado es una madre insuficiente al que todos demandamos atención, y como sabemos siempre hay favoritismos, no importa cuánto las madres se empeñen en negarlo. La “madre nación” tuvo sus predilectos siempre, antes y ahora, y dentro de ella siempre hubo prioridades establecidas por las políticas nacionales: la seguridad, la represión y la macroeconomía son algunas de las actuales. La emergencia social es un “tema” que, prometen, se resuelve en materia de inversiones.

De todas maneras, en estas situaciones se juegan muchas otras cosas más que el presupuesto: la naturaleza de la política social, el grado de contención y ayuda que proporciona.

3.

Hasta ahora son todas cifras: nadie se detuvo ni ha de detenerse para analizar la pobreza con todas sus luces y sus sombras, como reflejo de la propia cultura de una sociedad, qué dice de un país que la mitad de sus habitantes no puedan vivir dignamente. El debate es fructífero siempre que sea un motor para impulsar el accionar, y el accionar pretenda ser no simplemente una solución temporaria y paliativa para llegar airosos a elecciones.

Lo invisible del hambre, la pobreza, la exclusión: la otredad invisibilizada. Antoine de Saint Exupery en su obra maestra, “El Principito”, cuyo protagonista es, mire que coincidencia, un niño, nos dice: Lo esencial es invisible a los ojos.

Referencias

Peronistas y radicales se pelean por la cantidad de pobres en Cordoba – La Voz

Ir a la plaza también es una cuestión muy despareja – La Voz

Se necesitaron 14mil pesos para que una familia no sea pobre en Córdoba / Junio – La Voz

Más de medio millon de chicos viven en la pobreza en Cordoba

Ministerio de Desarrollo – Córdoba 

Indec

CIPPES

Gobierno de Córdoba

 

Comentarios

1 Comentario

  1. Excelente Anita, la peobreza basicmente es una cuestión de valores sociales y claramente los tenemos degradados almextremo!

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