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Fotografía: Jimmy Hubbard

Por Gabriel Díaz 

Un montón de veces escuché la vieja discusión en torno al ideal punk: No hay futuro. Resulta que esos viejos resabios del siglo XX cargaban en contra del status quo, profetizando quizás, el fin de los tiempos. Lo que llama la atención del punk no es su estética, no son sus bandas (por muy obvias razones) ni tampoco sus icónicas canciones. No. Lo que llama de este género es que tiene el poder de mutar y adaptarse a cada época, y es todavía, una bandera que se levanta entre los “rebeldes”.

Aunque no es preciso estirar un tema tan amplio, quería empezar por ahí, por la filosofía del #NoFuture. Además, la ironía de profesar un ideal, que se ha convertido en un cliché bastante contradictorio con la realidad. La realidad de que aún existen los punks.

Este género ha mutado. Su rotunda transformación se dispara, ya no se trata de ropa, y ya no es una estética reflejada sobre letras simplistas, repetitivas y vacías. Ahora hay toda una generación que ha logrado transportar el ideal “No Future” al sonido. Y dicho sea de paso, este sonido se mezcla con letras grises y frías, que se pierden en el vacío de la distorsión.

Hace un año me encontraba en el habitual paseo por YouTube, estaba explorando el canal de Relapse Records (un sello discográfico distinguido en la música alternativa) cuando me encontré con una banda llamada Nothing. Un nombre muy peculiar. La primera impresión que me dio este grupo fue, justamente, esa auto-denominación tan aguda: Nada.

Nothing, es una banda norteamericana, integrada por cuatro tipos que merodean las calles de Philadelphia, Pennsylvania. La número “10” le corresponde a Domenic Palermo, guitarrista y vocalista de la agrupación, le siguen Brandon Setta en el lead guitar, Kyle Kimball en la batería y Nick Bassett en el bajo.

“La gente a menudo se pregunta por qué Nothing es tan ruidoso. En el caso de muchos artistas, el volumen –alto- proviene de una preocupación por la  negatividad, la misantropía y la condición humana. En el caso de Nothing, ese volumen, más que un “punto de venta”, es la única forma en que la banda ha sido capaz de traducir la dificultad de la vida real en forma musical”, asegura, la BIO del grupo en sus redes.

Los primeros pasos de la banda se dieron en el 2010, siendo esta, fundada por Domenic Palermo. Para esos años, el propio Domenic ya contaba con la experiencia de tener un grupo musical, debido a que formó parte de la escena hardcore/punk a principios del 2000 con una banda llamada Horror Show. Tocando en los barrios más peligrosos de Philadelphia, Horror Show terminó por diluirse en el 2002, luego de que Palermo fuera encarcelado por un caso de asalto agravado y lesiones a terceros. Más tarde, el mismo, alegó autodefensa ante los tribunales.

Dos años de prisión y cinco años de libertad bajo palabra terminarían por sellar una etapa más que complicada para Domenic. Ya en el 2010 comenzaría nuevamente con Nothing y grabaría tres EP: Poshlost (2010) y junto a Brandon Setta, Suns and Lovers (2011) y Downward Years to Come (2012). Tras grabar los EP’s, Nothing, se ganó un lugar en el rock alternativo y en el 2014 firmó con Relapse Records para grabar su primer álbum de estudio  Guilty Of Everything.

La culpa

El primer álbum de Nothing no es fácil de resumir, Guilty of Everything, está cargado de metáforas sobre una “profunda introspección” realizada por Palermo. Tal como lo indica su títuloCulpable de Todo”  es un relato fiel sobre los años en prisión que atravesó el líder de la banda.

Cuando le preguntaron a Domenic sobre cómo fue el proceso de grabación éste solo recordó tres cosas: vino, cigarrillos y speed. Eso, y el nombre de su productor, Jeff Zeigler. Desde un principio, el álbum se abre de la forma más honesta posible, y con la canción Hymn to the Pillory (Pillory, en español “Cepo”, es una herramienta de tortura medieval utilizada para ridiculizar al prisionero en público) Nothing, relata la experiencia de vivir bajo el estigma del encarcelamiento. Siguiendo el concepto del álbum, las canciones,  irán relatando distintas experiencias personales de la banda.

Gracias a éste trabajo, Nothing obtuvo su primer tour internacional, en total fueron ocho meses entre Europa y Norteamérica  acompañando en el escenario a grupos como DIIV y Torche.  Cuando todo parecía marchar bien, la gira, se vio interrumpida de forma abrupta cuando Domenic fue atacado por un grupo de personas en Oakland.  Todo se trató de un asalto y el ataque fue tal que dejó a Palermo varias semanas en el hospital.

Bent Nail, con la aparición de Kurt Vile en escena

El duelo

Tras los eventos de la gira, Nothing, tomó una pausa durante parte del 2015 antes de volver al ruedo. Rompieron su contrato con Relapse Records y buscaron un nuevo hogar para la banda. Una respuesta llegaría. Para octubre del 2015 la banda se encontraría grabando su nuevo álbum bajo el ala de Collect Records.

A Nothing le tomó un mes entero grabar su material, éste, se llamaría Tired of Tomorrow y sería llevado adelante por el productor Will Yip.  El álbum presentó un gran salto de calidad en cuanto al sonido, comparado con el álbum anterior, Tired of Tomorrow logró equilibrar el sonido distorsionado de las guitarras con el bajo. Además, la percusión fue más limpia y directa, creando grandes canciones como Vertigo Flowers, A.C.D, Eaten by Worms y Curse of the Sun. Por supuesto, las voces, coherentes con el género Shoegaze/Noise terminaron por demostrar que ésta banda tenía un futuro prometedor.

Es extraño que cada vez que ésta banda pasaba por un buen momento algo malo se avecinaba. Y las malas noticias no se hicieron esperar.

Después de terminar Tired of Tomorrow, Collect Records, el sello de la banda, se vio involucrado en un escándalo nacional. Collect Records, fundado en el 2009 por Geoff Rickly, recibía fondos de un magnate en la industria farmacéutica conocido como Martin Shkreli. Éste personaje resultó ser dueño de Turing Pharma, una empresa que había elevado en un 5000% el precio del medicamento Daraprim, usado por personas con HIV.

Cuando investigaron a Shkreli se advirtió que éste había perdido mucho dinero Riegos de Capital. Los millones de dólares en déficit fueron compensados con el precio elevado de las pastillas de Daraprim. Se supo que éste medicamento en principio costaba 13 dólares, y en poco tiempo su valor aumentó hasta llegar a los 750 dólares por cada comprimido. Martin Shkreli fue condenado por delitos contra el fisco y su carrera se hundió junto con todos sus proyectos. Entre ellos, Collect Records.

Tras el estallido mediático toda la banda rompió su contrato con Collect, y el mismo Domenic tomó la posta de lo acontecido y llegó a definir a Shkreli como un “monstruo desalmadoademás de asegurar que “la banda no quería ser parte de algo tan macabro como Turing Pharma”. Al final del día, Nothing regresó con Relapse Records, y bajo su antiguo sello publicaron su tan esperado álbum a mediadios del 2016. La tormenta había pasado.

Redención

Una vida atravesada por el conflicto. Las letras y las canciones de Nothing van atrapando los altibajos de la rutina, convirtiendo el dolor y la tristeza en arte. Así como el punk, esta banda hace del No Future un material valioso para componer. Como si fuera poco, Domenic lleva un tatuaje detrás de su cabeza, es un cuchillo con la inscripción “Bury me next to my baby”, en referencia al asesinato de Nancy Spungen a manos de Sid Vicious. Nuevamente los ideales punks no se desatan de éstos jóvenes.

Pero hay un error. Y el mismo Domenic lo sintetiza: No siento ninguna influencia de ninguna banda en términos de música. La gente menciona un montón de bandas como Slowdive, Ride, etcétera. Nos gustan esas bandas y nos hemos inspirado en ellas, pero para ser honesto, también me hicieron pasar el peor momento de mi vida. Mi vida inspira lo que hago mucho más que la música de otras personas. 

Fuentes

Clash Music The Fader Bandcamp BBC

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