Compartir

Por Marianella Lezama Hid y María Figueroa Paz.

Nancy Lastra tenía 33 años y fue acuchillada y quemada junto a sus 4 hijes. El femicida fue su ex pareja Rodolfo Ferreyra, que ya había sido denunciado y tenía una orden de restricción de acercamiento. Dalma Barreto de 17 años, embarazada de 7 meses, su ex pareja y un familiar de este la asesinaron porque se negaba a abortar. A Lucy Hoyos, de 43 años, también la mato su ex pareja delante de sus dos hijes. Ellas son algunas de las 17 vidas que el machismo se llevo en Santiago del Estero en lo que va del 2017.

Los femicidios, como la expresión máxima de la violencia de género, muestran la gravísima situación de violación de los derechos humanos de las mujeres, quienes somos víctimas de una inusitada crueldad que se está cobrando en Argentina una vida cada 30 horas. Nuestra provincia no es ajena a esta angustiosa realidad, muy por el contrario.

De acuerdo al “Registro Provincial de Femicidios”, que elaboramos las MuMaLá -Mujeres de la Matria Latinoamericana-, es que pudimos diagnosticar con certeza la gravedad de este flagelo social. Este informe comprende todos los casos relevados a través del análisis y monitoreo de medios gráficos y digitales desde el 1 de enero hasta el 17 de noviembre de 2017 (corte realizado con el objetivo de visibilizar los datos en el marco del 25 de noviembre: Día Internacional de lucha contra la Violencia hacia las Mujeres). Ante la falta de datos oficiales como organización de la sociedad civil que aborda la problemática, nos propusimos el desafío de construir un mapa de violencia contra las mujeres. Esto nos permite profundizar los monitoreos, realizar un estudio provincial que posibilite a las organizaciones, a la prensa y a los entes gubernamentales, contar con la información  necesaria para orientar acciones que impacten positivamente en la prevención de las violencias, brindar información de nuestra realidad  a la sociedad, y propiciar el debate que colabore con cambios en las políticas públicas.

En Santiago del Estero estamos ante una situación de violencia de género extrema ya que teniendo en cuenta la densidad poblaciona,l encabezamos el número de femicidios en el país con un total de 17 (entre ellos 3 vinculados de mujeres y niñas y 4 vinculados de hombres y niños). Esto significa que hay 4 femicidios cada 100.000 mujeres y que con respecto a todo el año 2016 casi hemos duplicado la cifra.

Alarma también, que según este relevamiento, el 20% de las mujeres asesinadas  habían realizado denuncias previas por violencia machista contra sus agresores y el 10% tenía medidas de protección dictadas por la justicia. Es importante recalcar este número, porque son muertes que se podrían haber evitado si la justicia hubiese actuado teniendo en cuenta la gravedad de la realidad que las mujeres denunciaron cuando acudieron a pedir ayuda.

El 69% de los femicidios fueron cometidos en las casas de las víctimas, el 46% de las mujeres asesinadas convivían con el agresor, lo que indica que el lugar culturalmente considerado más seguro resulta ser para la mujer el más riesgoso y en el que efectivamente ocurren los asesinatos. Respecto a la modalidad bajo la cual se cometieron, el informe indica, que el 46% de las mujeres fueron apuñaladas, el 23% baleadas, el 15% estranguladas, un 8% asesinadas a hachazos y un 8% golpeadas hasta concretar el femicidio.

También pudimos concluir que el mayor riego para la vida de las mujeres que se encuentran en situaciones de violencia proviene de la sombra de su entorno y cercanía. El 92% de los casos fueron cometidos por hombres del circulo intimo (75%) y conocido (17%).

A estas cifras estremecedoras podemos agregar que durante el periodo seleccionado el 8% de las mujeres asesinadas en la provincia estaban embarazadas y el 69% eran madres. Todo esto nos deja un saldo 16 niñes menores de 18 años huérfanes producto de la violencia machista (victimas colaterales).

Esta realidad deja en evidencia la falta de prioridad política asumida por el Gobierno provincial frente a este flagelo. La violencia contra las mujeres es un problema de Derechos Humanos, de salud pública y de seguridad ciudadana. Es imposible pensar en un profundo cambio cultural, que garantice relaciones de poder igualitarias entre mujeres y varones, sin la intervención de los tres poderes del estado.

Este día Internacional de lucha contra la Violencia hacia las Mujeres nos encuentra una vez más conmovidas por las cifras que no dejan de crecer pero movilizadas y decididas a hacer del #NiUnaMenos una realidad porque ellas somos todas y vivas nos queremos.

 

Marianella Lezama Hid – Coordinadora Provincial de MuMaLá

María Figueroa Paz – Responsable del Observatorio Provincial “Ni Una Menos”

Comentarios