#Provincia

Clase pública en la SAF

7 Minutos de lectura

Por Gladys Loys.

Desde el mes de Abril de 2016, trabajadores de la Secretaria de Agricultura Familiar  Sede Santiago Del Estero, despedidos de sus puestos laborales, se encuentran movilizados en busca de su reincorporación. Las acciones, por la conquista a su reclamo incluyen manifestaciones de muy variado repertorio. Han conseguido hacer visible la problemática del despido, que siendo general en el país, los incluye, y en eso cabe toda  la solidaridad de algunos sectores del pueblo santiagueño. La siguiente nota se refiere a la Clase Pública  de la Lic.. Gladys Loys[1] del 18 de Mayo de 2016, organizada por la solidaridad de un grupo de Docentes Investigadores de la UNSE.

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Estado(s)  y ¿o? Solidaridades locales

La vereda de la SAF[1] escenifica un mundo que parecía desaparecido: despidos masivos del Estado, ajustes presupuestarios del Estado, achicamiento del Estado. Según lo que se mire también podemos decir: mañana fría; Mayo del 2016; voz y megáfono calientan el aire junto al mate de mano en mano.

En la mesa extendida, en la vereda, para la ocasión, se escriben los carteles que seguirán diciendo qué construcción de derechos se ha alcanzado.

La práctica actual del reclamo, sus formas, involucran la experiencia del pasado, no la traen como receta, sirve para orientarnos: ¿qué está pasando?

La memoria, que registra y selecciona como acción persistente los hechos del pasado y los acerca, le recuerda a uno cómo vivió la nación argentina sucesos de similares características en los 90. También: qué y quiénes se involucran y  cómo se reclama, hoy, en un escenario que a la  primera impresión,  concluimos que muestra las mismas intenciones que aquellas,  aunque sea otra su implementación, otros los hombres y mujeres despedidos, siempre afectará al mismo sector, y profundizará la desigualdad que inclina igual, para el mismo lado.

¿Qué decir en una calle, donde,  interrumpido el tránsito, se prepara el espacio para la clase pública,  se corta obligadamente  el paso y se cosecha en el despecho de alguna vecina, “vayan a trabajar, seguro son de izquierda”  solidaridades escasas?

Buscamos saber, como la señora que grita la frustración, -que está pasando qué no puede mover su auto-, los antecedentes o la genealogía de lo que nos está pasando, para compartirlos, y darnos con ello algún resguardo de racionalidad, a los trabajadores despedidos, a las instituciones que reaccionan saludablemente;  y ampararnos de la indiferencia de esa oficina cerrada. Que no se nos pegue  la sordera, la ceguera, del que no ve ni oye nada.

Así dije que:

Atenta a la convocatoria del grupo de Investigadores de la UNSE, en mi conversación con los presentes,  voy a señalar lo que se entiende por estado-nación, y voy a vincular esa categoría jurídico-política, al papel que cumple  la educación en tal organización y además en la constitución de la subjetividad,  recordando que lo hace en términos no sólo de recursos materiales sino también simbólicos, por ultimo voy a terminar con los auxilios de la metáfora…que siempre consuelan y no para resignar.. sino para engrandecer.

Para sumar a todos a la reflexión, establezco el principio de ponernos un referente de comprensión, que no puede no ser el de ponernos en historia. Hablar de nosotros puede resultar comprensible si establecemos un punto de entrada y será en este caso la modernidad.

Las transformaciones políticas, gestando un nuevo régimen, que registramos en el siglo XVI como Estado Moderno, son el fruto de las constantes revoluciones burguesas que en la modernidad producen, en proceso, el cambio de la economía, el mercantilismo. Es  cuando la economía deja de ser doméstica y se transforma en economía política, ese es el Estado Moderno, el que lleva a una primera  unidad, cuyo signo simbólico es la unidad monetaria.

El Estado Nación, la Nación como mercado, será una realidad cuando se consolida en el XIX, definitivamente, en el capitalismo industrial.

¿Qué significa Nación? ¿Sentimiento nacional? ¿Sentido de lo nacional?, allí se cifran los intereses de la burguesía de Integración, territorial, unidad de lengua, de religión y de centralización política. Es sobre la base del territorio y la identidad nacional como ha derrocado al anterior orden feudal y le ha dado paso, en una organización territorial, con una población definida, que gira en torno a un gobierno que posee límites espaciales, en donde ejerce un poder, al poder entendido como Soberanía.

Podríamos repasar el proceso diciendo  que el Estado Moderno desarticula la economía domestica  del orden feudal y consolida en un proceso de tres siglos (XVI-XIX) que va del mercantilismo al capitalismo industrial, el Estado-Nación.

Los  intereses de la burguesía de Integración Territorial y  Centralización Política se realizan sobre la  base de un  territorio unificado. Constituida la unidad monetaria, la unificación de la lengua, entre otras medidas homogeneizadoras, se  aseguran el  sentimiento nacional, lo que conocemos como sentido nacional.[2]. Se ha dado paso al ejercicio de poder, a través de un gobierno que lo ejerce como Soberanía, y que antes que buscar el límite espacial, lo que busca es la cohesión interna.

Esa centralización de poder de “soberanía” produce desvalorización y desintegración de lo popular, (J. M Barbero) con dos dispositivos, que, bien mirado, hoy,  no ha perdido eficacia. Se trata por un lado la Integración Horizontal, y por otro y en simultáneo, la Integración Vertical.

  • Integración Horizontal: el Estado unifica en una sola todas las culturas, las fraternidades, los grupos, que con sus complejos rituales y sistemas de normas, hasta el presente hacen incompatible la integración y centralización que requiere el nuevo sentido político de lo económico, y del poder central de gobierno soberano.
  • Integración Vertical: implanta nuevas relaciones sociales, mediante las cuales, cada sujeto es desligado de la solidaridad grupal y religado a la autoridad central. Desligamiento que lo deja disponible como mano de obra para el mercado laboral.

Se  minan las  solidaridades tradicionales en las que se basan las culturas populares, de clan, de familias, y se reemplaza por una relación vertical, de adhesión ciega a la jerarquía (así se construye la representación/sentido de autoridad).

Las viejas  redes de asociaciones, que teje la vida de las personas y las sujeta dándoles amparo, quedan reemplazadas por el Estado, que se alza como ley Soberana, que será,  en adelante la institución que se construirá representacionalmente como la garante de  la seguridad de todos, es el único aparato jurídico de cohesión social.

Por ello debemos preguntarnos, ante el imaginario social expresado por la vecina de la SAF que gritaba “vayan a trabajar” si no era justamente lo que estaban intentando hacer los trabajadores despedidos de sus puestos de trabajo. Y nosotros, los docentes de la Universidad, porque por nuestra parte estábamos trabajando.

Es que el Estado Nación también fue produciendo transformaciones representacionales y jerárquicas en los modos de saber. El saber Moderno es predominantemente técnico, científico, los saberes de la gente no escolarizada, local sobre sus prácticas de vida, no cuentan más que como rémora, como atraso y obstáculo  para el progreso, que también lo menciono, ya que completa, junto con la transformación de la representación del sentido del tiempo, imponiendo el tiempo lineal y progresivo hacia el desarrollo de una sola manera de vivir y morir en sus propias tierras, frente al circular de las culturas populares, el complejo modo de violentar que alcanzó en plenitud  el Estado Nación.

Y cito:

El proceso de formación del Estado Nación argentino incorpora simbólica y materialmente el proyecto modernizador capitalista dominante desde la expansión colonial europea. El sustento ideológico de dicho modelo se organiza discursivamente en torno a imágenes dicotómicas que exponen y jerarquizan ciertos sujetos y formas de vida sobre otras. (Gelman V 2015)

Donde mejor se enseñan esas imágenes es en los procesos de  escolarización sistemática, larga y controlada, allí, si no entendemos la Escuela como lo hacían los teóricos de los 70, como lugar de reproducción de las relaciones desiguales que existen, porque inculca la ideología de la clase dominante con que asegura la  fuerza de trabajo para sostenerlo.

Y tampoco la entendemos como favorecedora sólo de aquellos que traen el capital cultural de la clase dominante (Bordieu, Passeron).

Si entendemos de otra manera esos espacios sociales, si pensamos de y en las Instituciones del Estado y no solo en la Escuela (Gramsci A., Giroux H., Freire P.), como lugares en disputa entre ideas que sí se producen diferentes, de ideas sobre la conformación de lo nacional, por ejemplo en Argentina; además, si vemos en las instituciones las contradicciones reproduciendo patrones culturales que impulsan, por ejemplo, modelos productivos agroexportadores, ante la resistencia de otras ideas que cuestionan los valores de la civilización y el progreso capitalista, ya no hablaremos de las instituciones del Estado como lugares sin historia, reproduciendo con la inocencia de sus actores lo que ocurre.

Tampoco le atribuiremos el monopolio de la política al Estado, consideraremos lo que aquí está ocurriendo, en estos  encuentros, en conversaciones por donde circulan ideas y pueden examinarse conceptos y debatir acerca de la relación, históricamente construida, de estructuras de pensamiento, que han sostenido, y sostienen, en diversos campos un disciplinamiento sobre los cuerpos, individuales y colectivos, y pensar qué pasa cuando el Estado no es el moderador de los conflictos, ni ocupa el lugar del reparto en igualdad y justicia.

Podremos recordarnos la pluralidad de grupos sociales, actores, organizaciones y movimientos sociales que seguirán haciendo la trama, ejerciendo el derecho de experiencias posibilitadoras de vida en dignidad y que reclaman, porque han resistido la mirada del león que mata mirando, como dice el Sub Comandante Marcos, no se han dejado ganar por la mirada del león que, en este caso, los pinta como vagos y ñoquis, se ha mirado con el corazón y han reclamado justicia por lo que son: trabajadores de la SAF.

[1] Secretaria de Agricultura Familiar  Santiago Del Estero Calle  Avda Roca (n) 570

[2] Barbero J.M. 1987

Gladys Loys es Licenciada en Filosofía, Analista Socio-Institucional y Especialista en Enseñanza Superior. Se desempeña como docente de Epistemología en la UNSE. Es  Coordinadora de la Cátedra Libre de Derechos Humanos de la FHCSyS. Integrante del Centro Internacional de Investigación PIRKA Políticas, Culturas y Artes de hacer. Miembro de la  Red CORPUS Fórum Internacional de Investigadores e Innovadores sobre los múltiples aspectos, enfoques y perspectivas de los estudios culturales sobre el cuerpo.

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