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Feminismo de nenas bien

28 marzo, 2018

Feminismo de nenas bien

Anita Bouzon Vittar.

Me gustaría decir que el bombardeo de información ha hecho de ésta una sociedad muy entendida y empática en lo concerniente al feminismo. Lamento no poder hacerlo.

El foco de los medios hegemónicos este último tiempo ha rondado entre conflictos mediáticos de fulanos explicándoles a feministas como debería ser su feminismo: educado, de voces suavecitas para poder discutirlo a la hora de tomar el té.

Algunos consideraron esto como desviarse de lo esencial del movimiento, que se discutieran formas y estilos y no la raíz del asunto. Yo creo que justamente en esta dialéctica que estamos presenciando yace la razón principal por la que el movimiento existe y, más que desviar el foco, lo centra. Vamos por partes.

Suponer que Malena Pichot y Srita. Bimbo son las únicas referentes, es desconocer primero que el lazo que une al colectivo feminista es la diversidad. En segundo lugar, las mujeres no somos las únicas: trans, travestis, mujeres lesbianas, varones heteros, gays y cualquier tipo de masculinidad que no responda a la figura del ¨macho¨ nos acompañan en la causa. Mejor dicho, la causa también les pertenece.

Por otro lado, suponer que se deben “corregir las formas” es opresivo y atenta en contra de la libertad que el colectivo busca.

El “deber ser” siempre fue impuesto desde afuera y legitimado por toda una estructura institucional a la que, (¡Por supuesto!) le era muy funcional. Esos mismos estereotipos fueron los que impulsaron la revolución. Definiciones detalladas de lo que una mujer es capaz, de lo que puede, de lo que debe. Sentarse así, decir asá, no incomodar mucho al hombre ni hacer mucho ruido. Directivas de una mujer bien.

Me podrán refutar que esto no es contra las mujeres, sino contra las formas violentas y disruptivas del orden. La cuestión es que hay modos que molestan en algunas, pero se aplauden en otros. En medio de la vorágine mediática, apareció Baby Etchecopar, el personaje preferido del aburguesado sin consciencia de clase que pide mano dura para el negro y represión para el que protesta.

Sus declaraciones iban desde proponer un “molde universal de mujeres potables” hasta pedir que todas aquellas que no encajaran en ese molde sean sacrificadas y hechas hamburguesa. No está muy alejado de los “chistes” cotidianos de la “puta” o “incogible” que más que hacer reír, busca oponer resistencia al cambio, a la lucha.

La lucha de esta “tercera ola” del feminismo surge para deconstruir todos esos prejuicios que, a veces en forma de chiste y otras en forma de muerte, pretenden mantener el orden dominante. El macho arriba, la mujer, la lesbiana, el gay, los trans y cualquier cuerpo que no adopte el binarismo de macho-mujer sumisa, abajo.

Con todo esto no pretendo sugerir una única manera de ser feminista, hacerlo me convertiría en un fulano más. Simplemente desconfío que alguna de ellas sea el de una nena bien. Al final de cuentas, corregir los modos mientras una mujer es asesinada cada 20 horas es, siquiera, de mal gusto.

No hay ni hubo ninguna revolución silenciosa y cómoda para el poder. Si no incomoda a lo impuesto no es revolución, es moda.

 

Referencias

http://www.revistaanfibia.com/cronica/el-feminismo-nos-salvo/

http://www.revistaanfibia.com/cronica/aborto-legal-para-tipos-trans/