#NiUnaMenos Crónicas Edición 18

Encontradas. Crónica del Encuentro Nacional de Mujeres

15 noviembre, 2018

Encontradas. Crónica del Encuentro Nacional de Mujeres

Por Marianella Lezama Hid*

“Aquí estamos: reunidas, empoderadas, politizadas, autopercibidas, rebeladas, organizadas, apasionadas, liberadas, abrazadas, encendidas, entusiasmadas, emocionadas¸ encontradas”, se escucha desde el escenario del acto de apertura -y recorre a las multitudes- en el inicio del Encuentro Nacional de Mujeres número 33, experiencia única en América Latina y el mundo.

Miles de kilómetros de nuestra Argentina son recorridos, por aire y tierra, por miles de mujeres, lesbianas, travestis y trans. Madres, hijas, amigas, compañeras. Las sororas nos autoconvocamos, por primera vez, en Chubut; provincia impulsora del fallo FAL -en el que la Corte Suprema de Justicia resolvió por unanimidad que las mujeres víctimas de violación, podrán practicarse un aborto sin necesidad de autorización judicial previa ni temor a sufrir una posterior sanción penal- y donde la criminalización de la protesta, la trata y la invisibilizacion de las problemáticas de las mujeres de los pueblos originarios siguen siendo un tema tan vigente como al momento que la elegimos para ser la provincia anfitriona del evento político más importante del feminismo. Argumentos y razones históricas nos sobran; sumado que hace un año atrás, en Chaco, mientras se desarrollaba el ENM, aún se investigaba la desaparición forzada de Santiago Maldonado en el marco de la lucha del pueblo mapuche por la propiedad de las tierras.

Un sin fin de micros ingresan a la ciudad, avanzan lento, pero en la misma dirección. Sus carteles de todos los colores indican la provincia de origen: somos un montón, y venimos de todos lados. Sabemos movernos en manada y nos encanta.

Mientras pasos interminables recorren el autódromo hacia el escenario principal se escucha: “Bienvenidas al más austral de la historia de los encuentros, bienvenidas a tierras ancestrales”. Es la voz de la locutora, que nos saluda rodeada de mujeres diversas que durante todo un año han preparado con mucho esfuerzo cada detalle de este evento político. Ahora son nuestras voces las que se escuchan celebrando que estamos juntas, que ahora sí nos ven, que el patriarcado va a caer y el feminismo va a vencer.

 

“Un sin fin de micros ingresan a la ciudad, avanzan lento, pero en la misma dirección. Sus carteles de todos los colores indican la provincia de origen: somos un montón, y venimos de todos lados. Sabemos movernos en manada y nos encanta”

 

Somos miles a la par, no sabemos nuestros nombres, pero sólo nos basta encontrar una mirada para reconocernos en la otra.

Plaza

La plaza Centenario se ha convertido en el punto en el que convergen todes les actores que hacemos al ENM. Las organizaciones sociales, políticas, estudiantiles, gremiales, artísticas, se instalan con distintas propuestas: charlas, radios abiertas, conversatorios, intervenciones teatrales, entre muchas otras. Todo vale para visibilizar que nos seguimos muriendo. En Argentina muere una mujer por día. Lo sabemos todes y nos organizamos miles. Banderas de todos los colores se combinan adornando la plaza como guirnaldas en un cumpleaños: la fiesta del feminismo ya empezó.

Las mujeres, lesbianas, travestis y trans usamos también la plaza como punto de encuentro después de nuestra participación en las distintas instancias. Les puesteres, son parte de la foto de éste fin de semana largo en Trelew.

Los abrazos son protagonistas y las miradas de asombro de quienes residen se mezclan con las de las pibas que llegan a participar por primera vez. La primera vez que participamos nunca se olvida.

En el ambiente se respira lucha, sororidad y alegría. Mucha alegría.

Talleres

Año a año los espacios de construcción a través del debate se van incrementando. Este Encuentro ha contado con 73 talleres, que han abordado distintos ejes que nos interpelan, nos inquietan, pero también nos organizan.

Mapas y celulares en mano para llegar a las escuelas en las que el taller elegido nos espera. Las aulas no logran contener a las participantes ansiosas de ser parte. Se desdoblan. Se vuelven a desdoblar. Al fin estamos todas dentro para dar un debate horizontal y plural.

En otras escuelas las aulas ya están repletas, entonces son ahora los patios los únicos capaces de contener tantos cuerpos. Sentadas en el piso, en sillas, en donde se pueda y en donde no también. Ocupamos todos los lugares posibles. Esa es la misión.

Voces de todos los colores y las más diversas tonadas recorren el espacio una vez que la moderadora otorga la palabra. La misma que toma nota de cada planteo. Levantamos las manos, de a cuatro, de a diez; porque somos muchas, porque todas tenemos algo que decir. Porque ya no nos callamos más.

Al finalizar el ENM las conclusiones elaboradas por cada moderadora, de cada taller, se vuelcan en un documento general con recomendaciones al Estado argentino. Porque sí, nosotras proponemos y el Estado garantiza.

 

“Mapas y celulares en mano para llegar a las escuelas en las que el taller elegido nos espera. Las aulas no logran contener a las participantes ansiosas de ser parte. Se desdoblan. Se vuelven a desdoblar. Al fin estamos todas dentro para dar un debate horizontal y plural”

 

Marianella Lezama Hid en la manifestación del Día de Acción Global por el Aborto Legal en Santiago del Estero. Fotografía: Araceli Montenegro.

 

Marcha

Los corazones se agitan, miles de mujeres, lesbianas, travestis y trans se acercan de distintos rincones de la ciudad para llegar al punto de partida. Llegamos pintadas, un pañuelo como bandera, en corpiño, con nuestres hijes en brazos, en cochecitos; llegamos de a dos, de a cinco y de a cincuenta; cantando o en silencio, con lentejuelas o shibre. Llegamos, ahora sí nos ven.

Las banderas se despliegan, ocupan las calles, tiñen las esquinas de colores. Suenan batucadas y de fondo se escuchan canciones contestatarias, con reivindicaciones y al ritmo de los más diversos géneros musicales. Estamos de fiesta, contentas pero también furiosas.

– ¿Y el miedo? – se escucha por algún megáfono- ¡Que arda! – llega la respuesta. Las brujas hemos vuelto.

Aborto legal dice la bandera que encabeza la columna de MuMaLá, le siguen la de libres y diverses, barrios de pie y libres del sur. El feminismo popular, federal y disidente que construimos está plasmado en cada compañere que ensancha nuestra columna.

Cantamos, tocamos, saltamos, bailamos, pero también nos organizamos, nos cuidamos. Cordones de humanas rodean la fiesta por delante, detrás y a ambos lados. Tomadas de la mano, así como avanzamos en la historia, avanzamos por las calles de Trelew.

Cuidar a las compañeras ante tanta masividad y diversidad en la forma de participación es un tema central en cada bloque que se va sumando a marchar. Cortar las calles, que los vehículos no avancen, que nadie se quede atrás, que nadie se pueda perder.

Los cordones de humanas se entrelazan unos con otros. Todas estamos listas; DNI guardado, celulares cargados y mapas preparados. Cada quien conoce a su referente de seguridad; recordamos nombres y caras. Si pasa algo no corremos, nos buscamos, nos encontramos, nos contenemos. Nos cuidamos. El miedo no puede ganar esta partida.

Las calles se pintan de lucha, pasos de toda América Latina caminan la ciudad de Trelew sin dejar dudas: cada vez somos más. Las caras y los cuerpos pintados de colores verde y violeta son un factor común a la lo largo y ancho de la marea humana, al igual que los brillos, muchos brillos para nunca más ser invisibilizadas. Llevamos en nuestras cuerpas los sueños contenidos de nuestras abuelas, y la esperanza de libertad de nuestras hijas.

Avenidas, calles céntricas y de tierra van cambiando el escenario a medida que avanza la marcha. Las puertas, los balcones y las esquinas se convierten en las primeras filas de un teatro para ver un espectáculo nunca antes visto en la ciudad. Caras de asombro y acompañamiento, vecines que nos invitan agua, abuelas que salen a mirarnos desde su puerta y lloran. Lloran y ríen. Porque saben que, aunque nunca nos hayamos visto, nosotras somos las que nacimos de su fuego. Ellas le ganaron a la hoguera y nosotras le estamos ganando a la historia.

 

“Los cordones de humanas se entrelazan unos con otros. Todas estamos listas; DNI guardado, celulares cargados y mapas preparados. Cada quien conoce a su referente de seguridad; recordamos nombres y caras. Si pasa algo no corremos, nos buscamos, nos encontramos, nos contenemos. Nos cuidamos. El miedo no puede ganar esta partida”

 

Acto de cierre

Último día. El cansancio empieza a pesar. El cuerpo cede, pero la voluntad no. El Autódromo vuelve a ser sede, esta vez, para dar cierre a este encuentro. Palabras que sintetizan días históricos se suman a las propuestas para el próximo lugar de encuentro. Emociones encontradas nos atraviesan.

Llegó el momento de elegir la próxima sede y los aplausos son los responsables de esta decisión. Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la ciudad de La Plata son las propuestas que anuncia la Comisión organizadora.

Por amplia mayoría definimos que en el 2019 nos convocamos en la ciudad de las diagonales: La Plata.

Allá vamos con mucho entusiasmo a ser actrices principales de un año electoral en el que se definirá el rumbo del país. Porque ahora que estamos mas juntas y encontradas.

 

*Concejala Ciudad Capital de Santiago del Estero – Responsable regional de Mumalá.