Arte y Cultura Edición 18 Entrevistas

Entrevista a Santos Fantasmas: “La constancia y mantener el grupo humano es lo más difícil”

15 noviembre, 2018

Entrevista a Santos Fantasmas: “La constancia y mantener el grupo humano es lo más difícil”

Por Belén Navarro.

Una banda santiagueña formada por pibes con ganas de vibrar, eso es Santos Fantasmas. En el último año logró popularidad en la provincia y para acompañar el lanzamiento de su Random Sessions, Subida de Línea decidió sentarse con ellos para conocer la intimidad del grupo.

Después de una semana accidentada de múltiples imprevistos y finalizada la jornada activa de un martes de septiembre, nos reunimos con Coco Lastra y Pancho Garay, dispuestos a entregarse a los relatos sobre la banda.

Advierten que no pretenden responder sobre el nombre de Santos Fantasmas. Luego de una extensa red de bromas al respecto, reflexionamos juntos sobre el tipo de cerveza adecuada para tal evento. Música y artesanal de trigo al aire libre en un bar citadino. Una buena combinación.

 

¿Cómo surge la banda y quiénes la componen?

Pancho: La banda surge básicamente entre Paru y yo, siempre cuento lo mismo pero es importante porque nosotros somos compañeros de escuela desde primer grado. En la secundaria empezamos a pegar onda con el tema de la música. Paru tocaba la guitarra y yo solamente era de escuchar música, compartíamos, yo era de pasarle música y él a mí. Así hemos comenzado con la idea de formar una banda. Será hace como tres años, cuatro, cuando surgió la idea de realmente concretarla. Ensayabamos en mi casa haciendo covers, hasta que en un momento nos dimos cuenta que no era esa la onda que queríamos, no era lo que de alguna manera pretendíamos. Le he dicho a Paru, “mirá loco, me voy a poner a escribir, a ver que sale”, y han empezado a salir los temas, uno tras otro y tras otro y tras otro. Nos hemos empezado a juntar a armarlos. Dos guitarras, voz y armónica.  Por una cuestión de amistades lo conocemos a Coco y es ahí cuando se suma, en realidad, el tercero que se suma.

 

¿Qué era de tu vida en ese momento?

Coco: ¿Qué era de mi vida hace tres años? ¡No me acuerdo! (risas). Yo ya me dedicaba a la música, pero vengo de otro palo totalmente diferente, yo vengo del folklore, bailarín, y como músico vengo hace unos años también, no sé hace cuánto exactamente. Creo que nos habíamos juntado antes en alguna oportunidad para compartir una tocada, después como que nos alejamos nuevamente. Y en la última, en la definitiva, cuando se ha conformado la banda yo estaba en una que se llama Jarana Negra, ahí me invitan los chicos y desde ese momento comienzo a compartir el proyecto con ellos.

 

¿Hace tres años…?

Pancho: Ponele. Pero no así… bueno, sí estábamos conformados como banda en sí, pero habían muchas cositas que no estaban cerradas, hoy te podría decir que estamos funcionando como equipo.

 

¿Qué “cositas”, por ejemplo?

Pancho: Y… tener bajo, batería, por ejemplo, tenemos tres voces, la percu, lo hemos incorporado a Salvador, mi hermano, que también él de a poquito le mete trompeta, pandereta, otra voz, entonces de a poquito… ¡a Diego!, lo que es baterista, pasamos un largo tiempo hasta conseguir a alguien.

 

¿Pasaron muchas personas?

Pancho: Muchas, ¡muchas!, lo que tenemos en cuanto a personalidad es que yo encaro mucho por el lado de hacer, por ejemplo, la música, las letras y Paru se encarga de darles forma, pulirlas. Tiene un carácter que permite que las cosas de alguna manera, no sé si queda muy lejos decir “profesional”, pero buscando eso: “mirá, esto no va”, y se hace. Lo interesante, por ejemplo, con Coco, es que, a pesar de venir del palo del folklore, hace muy bien lo de incluir el rock, meter percu, funk rock, algunas cositas intentos de bossa-nova, etc.

Coco: Al venir de otro género es una experiencia totalmente nueva, si bien no me ha cansado el folklore, ha habido un instante en el que me ha definido la búsqueda de otro estilo de música, otro género, otra gente también. Justo se da lo de Jarana Negra, por ejemplo. Lo que me ha implicado conocer un universo nuevo. Y, conjuntamente, se me da una situación interesante: estaba estudiando profesorado de historia y sentía una fuerte relación entre lo que estaba estudiando y la música que estaba haciendo, la música esclava me parecía genial, y eso me voló la cabeza. A pesar de estar integrando esa banda, me seguía inquietando la búsqueda que me había llevado a ellos, se da la oportunidad de tocar con los chicos (Santos Fantasmas) y digo “sí, genial”, fue buenísimo: una experiencia nueva, un ámbito nuevo, música que no había escuchado hasta ese momento, gente nueva y una oportunidad más que interesante para explorar otros sonidos, otras variantes de la música.

 

Video: Random Sessions.

¿Por qué Santos Fantasmas?

Pancho: (Risas) En realidad surge mientras estaba leyendo un libro de Dolina que trataba sobre los fantasmas. Incluso les presto ese libro. Nos llamaba la atención cómo planteaba al “fantasma”, como él le da un significado. Además, me interesaba mucho la cuestión del “santo”, o lo que significa el santo en Santiago del Estero, todo este asunto muy relacionado al ritual, a las festividades, algunas que están muy alejadas de lo que es la iglesia, consideradas como paganas. Entonces era jugar un poco con el santo en esa contradicción con el fantasma, porque muchas veces uno cuando quiere desprestigiar a alguien lo llama fantasma, “tal cosa es fantasma”. Un juego de contradicciones, porque de alguna manera se iguala al trasfondo de las letras de nuestras canciones, cierta ironía. El nombre no tiene una idea concreta en cuanto a su significado, en parte, dejamos abierto a la imaginación del otro cuando escucha un “santo fantasma”, incorporando la imagen que tiene en la cabeza. Yo tengo mi propia idea, mi construcción, cuando uno escribe lo hace en función del nombre que se ha puesto y aporta a la identidad que va construyendo. Es interesante que el otro pueda incorporar el nombre según su manera, sus formas, su curiosidad.

Me ha tocado viajar mucho al interior siguiéndolo a mi viejo (que labura en investigación en el Instituto de Folklore Lingüística y Antropología) a muchas festividades en búsqueda de esa cuestión pagana. Por ejemplo, San Esteban. Ese me resultó un lugar interesante para empezar a construir música que salga del folk tradicional pero que mantenga un cierto toque vinculado al paisaje, el calor, la tierra, y relacionarlo con el rock, en lo posible el funk, tratar de construir algo acorde a la vivencia de cada uno. Por ejemplo yo vivo en el centro y tengo inevitablemente un toque de urbano y es normal, si vives en el centro es todo una construcción.

 

Fotografía: Joaquín Vega.

 

¿Vos has propuesto el nombre?

Pancho: Ha sido con Paru. En ese momento estaba con Paru y las primeras veces que salimos a tocar éramos dos guitarras y una batería. El que nos hacía la segunda era Breda, el baterista de Jarana.

 

¿Cuáles son los referentes inmediatos de la banda? Ya han mencionado algo en cuanto a géneros, que no se encuadran en uno definido y tampoco quieren hacerlo… ¿O sí?

Nos interesa Funkadelic, Jamiroquai, Nirvana… la música que escuchamos, música más actual, a Babasónicos le fui encontrando cosas interesantes, me parece una banda que se ha animado a mucho, se va transformando con el tiempo y eso me parece genial. Alice in Chains… es muy amplio, no es que nos fijamos en una sola cosa, lo que nos gusta, Red Hot, Rolling.

 

¿Topic preferencial? Tema, letras, contenido ¿Dirigido a…?

Siempre se juega mucho con la ironía, con el capricho, tratamos de no caer en un género específico: “ella, tal cosa”, “él, tal cosa”, un tema dice “quiere todo al momento”, puede ser él, puede ser una mujer digamos, un tema hace referencia a la televisión que no es a la tele en sí, como símbolo en lo que significa el cuarto poder.. una manera de incorporar lo político. Ese tema generalmente va con una intro que hicimos sumando partes, con personajes de la televisión, aunque nunca lo podemos poner. Tratamos de jugar sin caer directamente en cosas obvias, jugar con lo político, con cosas del amor, a veces buenas, a veces malas, personalidades caprichosas, ostentosas, y jugar con la ironía sin ser trágicos.

 

¿Cuántos temas tienen compuestos?

Muchos, no sé.. no te podría decir. Armados, ponele doce o trece, quizás a algunos les falta ensayo. Pero a todos los hemos tocado en vivo.

 

¿Repertorio fijo?

Cuando vamos a tocadas de otros.

 

¿Quiénes componen?

Pancho: Solo yo, salvo un tema, el de la intro, el primer tema que hacemos, que lo ha compuesto Paru.

 

¿Por qué lanzamiento en formato digital?

Fue propuesta de Joaquín Vega, no lo pensamos nosotros; un día vino a un ensayo, le gustó el tema que es una especie de Bossa, le dijo a Fer que le gustaría hacer una random, le propusimos a una amiga, a la Majo Bazán, que tiene una finca, y se copó. Teníamos dos alternativas, tomamos esta. Nos juntamos, pasamos un día tranqui, comimos choripán, limpiamos la casa y nos sentamos por primera vez a vivir una experiencia nueva. Es la primera vez en la que largamos una grabación de aire, no improvisado, pero aparecen equivocaciones y cositas que quizás no controlas cuando no es una grabación de estudio. Lo bueno es que Vega se haya copado.

 

Video: Random Sessions.

¿Planes de disco?

Pancho: Estamos con intenciones de grabar cuatro o cinco temas, pero también es otro tema porque hay que organizarse, ver con quién, qué canciones. No es tan fácil y lleva su tiempo, pero si es algo que vamos a hacer y tratando de darle todo el tiempo y la importancia que merece. Tenemos gente que puede dedicarse a hacer un buen arte de tapa, contar alguna especie de relato, queremos hacerlo con contenido, que no sea solamente “che, tocamos y listo”. Darle una cuestión artística, pensarla bien. Está Salva estudiando arte, a mí también me gusta pintar, Paru tiene sus ideas, pretendemos que aporte cada uno desde su lugar y como equipo.

 

¿Cómo empezaron en la música? ¿Estudio o don natural?

Pancho: Empezá vos. Se me está secando la pipeta (risas).

Coco: La música ha llegado como algo natural en mi caso. En mi casa se vive la música de una forma muy tradicional y cotidiana, como se lo hace en cualquier parte de la sociedad de Santiago del Estero. Mis hermanos bailaban folklore por ejemplo. Tengo una familia que es de escuchar folklore todos los días, guaracha, música del recuerdo y por ser bailarín también, bailo desde que tengo memoria, desde los tres o cuatro años. La música siempre ha estado presente en mí con la danza. Después, como músico se fue despertando casi como un juego desde la niñez. No podría decirte a partir de cuándo se ha transformado en algo con un carácter más serio. Primero con el folklore y el bombo que era lo que más a mano tenía, después la guitarra, después una jarra en especie de bongó (risas), hasta que he podido tener un bongó de grande, la tumba  y después, se me dio explorar otros sonidos como timbales, conga, yembe… el alegre en Jarana Negra. Fueron infinidad de instrumentos.

Pancho: Los accesorios que suman mucho, el trueno…  

 

¿Cuál sería el trueno?

Coco: Es un mate, un porongo que tiene un resorte, se llama tambor trueno. Vos lo mueves, da una vibración como un sonido de trueno que se amplifica. Está buenísimo, te va a gustar.

 

¿Pancho?

Pancho: En mi caso, mi abuela era muy buena tocando el órgano y siempre en su casa se estaba tocando música. A mis viejos les gusta mucho la música y si bien mi casa es más del arte plástico, la música siempre acompañando eso. Llegabas a la casa de mi abuela y desde abajo ya sentías que estaba tocando. Una vuelta ella, para introducirme en el mundo de la música, me regaló una armónica pero yo andaba en la primaria todavía y así empecé. Un día para reyes magos mi viejo nos ha comprado un instrumento a cada uno, a mi hermana un violín, a mi hermano un bombo y a mí una guitarra. Arranqué a tomar clases pero muy esporádicas, me aburría y de caradura, digamos, empecé a aprender a tocar, y después, también de caradura, a escribir. No puedo tocar covers por ejemplo, prefiero dedicar ese tiempo a hacer una canción.

Coco: Tienes tus propias cosas para decir.

Pancho: Muchos mambos.

(Risas)

 

Una característica para cada miembro del grupo, así, el rótulo…

Pancho: Si bien de alguna manera junto con Paru hemos iniciado esto, con las personas que estamos ahora me siento muy cómodo, más allá de lo musical, en cuanto a la personalidad de cada uno. Coco es un chango que se maneja muy profesionalmente, muy tranquilo, entiende lo que intentamos hacer, se puede hablar, tenemos las mismas ganas de hacer música, le damos una importancia a la música de forma similar. La Fer por ejemplo, está estudiando música, toca el bajo, estudia guitarra y está muy comprometida, se va adaptando al grupo, es nueva y la única mujer en la banda. Se va amoldando, la estamos conociendo pero creo que todos nos sentimos igual de cómodos y nos queremos mucho. Diego es un poco colgado (Risas), muy buen batero, nos gusta, ¡es bueno!, piola… se puede hablar también sobre las cosas que hay que corregir, pero quizás Paru es el personaje más estricto en cuanto a lo musical, tiene idea, estudia música y Diego se lo toma bien, se arregla lo que hay que arreglar, se adaptan las cosas. Está Salva, que es muy personaje, pero él es así, son sus formas, tiene mucha facilidad para captar ritmos, tocar instrumentos, está aprendiendo solo a tocar la trompeta. Jugamos con los personajes de cada uno, todos lo tenemos de alguna manera.

 

Si pudieran compartir escenario con algún artista o banda, ¿a quién elegirían?

Pancho: (A Coco) ¿A quién elegirías?

Coco: No se me ocurre en este momento. Lo voy a pensar hasta que vos lo digas

Pancho: Últimamente, hay muchas bandas que me gustan a nivel nacional y que escucho: Usted Señálemelo, una banda de changuitos que suena muy bien, los he visto en vivo y la verdad que son muy buenos. Me gusta Los Espíritus, otra banda copada, Morbo y Mambo, tremenda banda. Una de las bandas preferidas de Salvador era Hipnótica, y un día le digo “Che Salva, vamos a tocar con Hipnótica”, “¿en serio?” me dice, “Sí, boludo”, y es la primera banda conocida, importante, con que tocamos. Lo mismo, ahora en Festival Indie tocar con bandas de renombre, Bándalos Chinos, Telescopios, Tomates Asesinos, también estaba Bimoud que también tiene su público, mueve mucha gente, Roadie de Tucumán, una banda que tocó de telonera con Usted Señálemelo. Así que creo que venimos muy bien, pero a mí me gustaría tocar con Los Espíritus.

 

¿Coco?

Coco: También con Los Espíritus.

Pancho: Tienen una letra y un ritmo interesante.

 

Santos Fantasmas en diez años, completen la frase…

Coco: En camarín con más cerveza de miel.

Pancho: Sería interesante seguir juntos, eso es lo principal. Pienso que la constancia y mantener el grupo humano es lo más difícil. Creo que si esas dos cosas se dan, se puede llegar a donde uno quiera. Ensayamos bastante, escuchamos música, nos pasamos música, probamos sonidos. No contamos con tecnología porque lamentablemente nuestros bolsillos no se amoldan todavía; sin embargo, tenemos todo lo que son accesorios, tenemos una flautita con la que se toca música irlandesa, nada que ver pero la hacemos sonar, el trueno, la ocarina, la trompeta, la pandereta, los shakers, el arpa de boca… ojalá continuar juntos y con estas ganas de seguir generando cosas en esta búsqueda.

 

En eso que mencionan, que se amoldan a los espacios. ¿Qué es lo que no debe faltar para que Santos Fantasmas no pierda la identidad?

Pancho: La verdad nos amoldamos bastante bien a donde vamos a tocar. En algunos eventos ni siquiera espacio para probar sonido, así que llévate de ahí.

 

Pero guitarra y voz siempre hay…

Pancho: Para mí es muy importante la percu. Ha marcado la identidad nuestra, y por otro lado, guitarras, los solos, los ritmos…

Coco: Los solos, sobre todo.

Pancho: Cómo serán las ganas de tocar, que si bien nerviosos, tenemos muchos cortes, voz instrumentos y nos ponemos en la presión de que suene lo más perfecto posible. Obvio que te importa si no puedes probar sonido y eso, pero tenemos tantas ganas que arrancamos con un “es lo que hay” y tratamos de meter la mayor cantidad de temas posibles. Está la cuestión de que la música no se puede vivir, tienes que ser un profesional. Yo estudio, estoy en mi carrera de Trabajo Social, Coco es Profe de Historia, Paru con su tesis de Psicología, la Fer estudia música, Salva el Profesorado de Arte, Diego labura, pero uno está en esas alternativas que de alguna manera te sirven, uno lee, se entera de muchas cosas, aprende mucho y al plasmarlo en la música que haces es genial poder incorporar todo eso que uno va aprendiendo.

¿Te acuerdas de esa vez que tuvimos que tocar en la Belgrano?, un lugar donde nada que ver. Estaba piola, pero todo era familiar. Encarar algo en Santiago donde lo que vas a hacer con temas propios que no los conoce ni la abuela, es muy fuerte. No es complicado, pero sí fuerte.

 

La flexibilidad en las tocadas creo que ya dice mucho del grupo…

Coco: Supongo que también influye la personalidad que hace a cada artista. Hay personalidades que tienen una forma más encaradora, se venden de determinada forma y nosotros no. Capaz que hemos publicado una vez lo que hemos grabado, tampoco queremos meter o imponer a la gente nuestra música.

Pancho: Esto tiene que seguir, tiene que ir creciendo cada día más. No es solo la música, quizás Coco le puso todo para que quede perfecto, pero nosotros en cuanto a ir soltándonos más, en cuanto a la cámara, escenario, es un aprendizaje que requiere andar y requiere el entendimiento entre nosotros. La Fer y Diego se incorporaron hace cinco meses, a Salva lo agarramos de los pelos y lo metimos aquí. Quizás incorporar un violín, un teclado, para darle una cuestión bien variada. Van a ser tres chicas y está bueno le den un toque desde otra mirada. Lidiar entre todos es difícil cuando somos muchos, pero es parte del camino.

 

Cerrar la entrevista amerita una improvisación solicitada por Subida de Línea. Percusión sobre la mesa, cazuelitas y jarra de cerveza de miel. Entre el bullicio realmente molesto de las mesas copadas a la par y mientras ruedan maníes, ritmo y voz haciendo sonar “Mirate, estás en TV”.

 

Santos Fantasmas.

Coco Lastra: percusión y accesorios

Diego Ibarra: batería

Fer Legname: bajo

Mauro Ibáñez/Paru: primera guitarra

Salvador Garay: accesorios, voces y trompeta

Francisco Garay/Pancho: segunda guitarra, acompañamiento y voz